Desmontando el mito físico y normativo Dentro de la industria de la construcción, existe un mito muy arraigado: la creencia de que una solera de hormigón armado convencional, gracias a su gran masa y densidad, actúa como una barrera estanca infalible capaz de frenar el paso del gas radón. Este falso paradigma se ha sustentado en una confusión conceptual. Es cierto que el hormigón es un excelente blindaje contra la radiación ionizante externa (como los rayos gamma o X) debido