
Medición radón
en centros de trabajo y servicios de prevención (PRL)
Ámbito laboral / salud pública
Medir gas radón en lugares de trabajo
Radotek ofrece un servicio integral de medición de radón en centros de trabajo para proteger la salud laboral y asegurar el cumplimiento normativo. Nuestro servicio se integra directamente en los planes de prevención de riesgos laborales (PRL), utilizando detectores pasivos de trazas nucleares de largo periodo (CR-39) analizados por laboratorios con acreditación UNE-EN ISO/IEC 17025.
Obligaciones legales bajo el marco del RD 1029/2022
El Real Decreto 1029/2022 exige evaluar los riesgos por exposición al radón en el ámbito laboral, especialmente en los municipios declarados de actuación prioritaria por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Esta evaluación permite determinar si se supera el nivel de referencia de 300 Bq/m³ y, de ser necesario, aplicar las medidas preventivas y correctoras correspondientes.
Criterios técnicos y metodología conforme a la Instrucción IS-47 del CSN
Para garantizar la validez legal y rigurosidad técnica ante la Inspección de Trabajo, la planificación y el número de detectores se determinan según la Instrucción IS-47 del CSN. La estrategia de muestreo optimiza el despliegue en función de la arquitectura, superficie, ventilación y puestos de trabajo ocupados en el inmueble.
¿Por qué medir el radón en tu empresa o trabajo?
El gas radón es una sustancia radiactiva de origen natural que emana del uranio presente en el terreno y las rocas del subsuelo. Al filtrarse a través de grietas, juntas de construcción o pasos de conducciones, tiende a acumularse en el aire interior de los centros de trabajo, especialmente en plantas bajas y subterráneas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), la exposición prolongada y continua a elevadas concentraciones de este gas invisible, inodoro e insípido constituye un riesgo laboral de primer orden, siendo la segunda causa de cáncer de pulmón a nivel general y la primera en personas no fumadoras. Dado que la concentración en los entornos laborales es muy dinámica y fluctúa notablemente según variables mecánicas, climáticas y los regímenes de ocupación o ventilación del inmueble, no es científicamente viable evaluar este riesgo mediante estimaciones teóricas. Por ello, de acuerdo con el Real Decreto 1029/2022 y las directrices del Plan Nacional contra el Radón de España, se establece la obligatoriedad legal de realizar mediciones directas en los centros de trabajo situados en municipios de actuación prioritaria y entornos subterráneos. Esta estrategia de prevención de riesgos laborales es la única vía válida para recabar datos precisos, evaluar de manera realista la exposición de las personas trabajadoras y fundamentar técnicamente cualquier intervención correctiva.
Integración del gas radón en los planes de prevención de riesgos laborales
La incorporación de este agente físico en las evaluaciones de riesgos constituye una función esencial en el ámbito de la prevención de riesgos laborales frente al radón (PRL). Los servicios de prevención propios y ajenos necesitan contar con evidencias técnicas contrastadas antes de emitir sus informes de aptitud laboral. Gestionar el riesgo de exposición al radón en prevención de riesgos laborales de forma coordinada con especialistas permite determinar los puestos críticos, optimizar los costes operativos y planificar la necesidad real de medir el radón en la empresa con criterios de proporcionalidad técnica.
Alcance de la medición técnica según la tipología de instalaciones
La acumulación de este gas depende en gran medida de las características constructivas, el contacto con el terreno y las pautas de ventilación de cada inmueble. Realizar la medición de radón laboral exige diferenciar las áreas de ocupación permanente de los almacenes o zonas técnicas, así como identificar aquellos puntos estructurales permeables a las emanaciones procedentes del suelo en los que se desenvuelve la actividad diaria.
Control de exposición en espacios de planta baja y entornos bajo rasante
Los recintos que presentan mayor probabilidad de concentración son aquellos que se encuentran en contacto directo con el sustrato o por debajo del nivel de la acera. La medición de radón en locales situados en planta baja resulta fundamental en sótanos, archivos, zonas de mantenimiento y parkings con permanencia de personal. De igual manera, la medición radón locales situados en planta baja permite verificar si las soleras y cerramientos garantizan una barrera efectiva frente a la entrada del gas.
Evaluación especializada en edificios de oficinas y empresas
En entornos administrativos con climatización centralizada, las variaciones de presión interna pueden influir en el flujo de aire interior. Nuestro protocolo de medición de radón en oficinas analiza puestos con jornada continuada, salas de reuniones y zonas técnicas comunes, asegurando que la calidad del aire interior se mantenga dentro de los márgenes recomendados por las guías técnicas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Campañas de monitorización en entornos industriales y almacenes
Las características volumétricas de los centros de producción requieren un dimensionamiento adaptado del número de detectores. El servicio de medición de radón en naves industriales contempla la altura de techos, los ciclos de renovación forzada de aire y la presencia de fosas o arquetas de registro, garantizando una caracterización rigurosa de los puestos de trabajo en el sector secundario y logístico.
Procedimiento de trabajo y emisión del dictamen para la inspección laboral
El procedimiento se estructura en cuatro fases definidas: planificación del plan de muestreo documental, suministro y precintado de detectores calibrados, análisis en laboratorio acreditado bajo norma de calidad y redacción del informe técnico final. Dicho documento recoge las lecturas, la incertidumbre asociada y las conclusiones técnicas necesarias para responder satisfactoriamente ante auditorías de prevención o requerimientos de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
¿Qué espacios y puestos de trabajo deben medir el radón según el CSN?

Administraciones públicas y centros educativos
En el ámbito institucional y educativo situado en áreas prioritarias, la evaluación abarca todas las dependencias en cota cero o subterránea con ocupación habitual. Esto comprende puestos de ventanilla, registros de atención al ciudadano en sedes ministeriales o ayuntamientos, personal de archivos y bibliotecas con presencia prolongada en plantas sótano, así como aulas, comedores, conserjerías y despachos de colegios e institutos situados en planta baja. De igual modo, las instalaciones de emergencias y seguridad ciudadana, tales como comisarías, parques de bomberos o bases sanitarias con oficinas y áreas de descanso bajo rasante, deben incluirse en el plan de muestreo.

Sector hospitalario, residencias y centros de cuidados
Por su esquema funcional, los complejos sanitarios y asistenciales concentran numerosos servicios de soporte en plantas inferiores. La medición resulta preceptiva para puestos de trabajo en servicios de lavandería, clínicas, farmacias, mantenimiento, cocina, control radiológico y laboratorios ubicados en sótanos hospitalarios. En residencias de personas mayores y centros de día, el control debe aplicarse en recepciones, comedores, salas de rehabilitación o fisioterapia y departamentos administrativos que desarrollen su labor a pie de calle o en contacto directo con la cimentación.

Sector privado, comercio e industria
En las actividades empresariales privadas, la medición es obligatoria para cualquier puesto estable en contacto con el terreno dentro de los municipios prioritarios. Esto abarca sectores como el comercio minorista, la industria y los servicios; por ejemplo, en supermercados, tiendas de ropa, restaurantes o bares donde los empleados trabajen en la planta de calle o utilicen almacenes subterráneos para la reposición de mercancía. Asimismo, aplica a puestos de control, cobro, vigilancia o limpieza en aparcamientos subterráneos, oficinas bancarias con cajas fuertes en sótano y operarios de naves industriales o talleres construidos sobre solera directa (sin forjado sanitario) que desarrollen su jornada en la planta baja.

Actividades con obligación de medición independiente de la zona geográfica
Existen actividades reguladas que están obligadas a medir el gas radón en todo el territorio nacional, sin importar la clasificación de riesgo del municipio en el que se localicen. Este régimen de obligatoriedad universal aplica a todos los lugares de trabajo subterráneos, como explotaciones mineras, obras de perforación de túneles y cuevas turísticas habilitadas para el público. Asimismo, deben evaluar la concentración las instalaciones dedicadas a la captación, tratamiento, filtrado o bombeo de aguas de origen subterráneo, debido al potencial de desgasificación del radón disuelto durante el movimiento del agua.
Alcance de la medición según la tipología de instalaciones

Lugares bajo rasante y en plantas bajas
La obligatoriedad de medir se concentra en los espacios situados en planta baja o entornos bajo rasante dentro de los términos municipales de actuación prioritaria (clasificados como Zona II en el apéndice B del CTE DB HS-6). Diseñamos campañas específicas de medición en sótanos, archivos subterráneos, zonas de mantenimiento y parkings donde el personal desarrolla su jornada. Asimismo, evaluamos locales en planta baja para certificar si las soleras y cerramientos ofrecen el aislamiento necesario frente a la exhalación del terreno.

Edificios de oficinas y sedes corporativas
En entornos administrativos y sedes corporativas con sistemas de climatización centralizada, los gradientes de presión forzada pueden potenciar la entrada de radón por succión desde el subsuelo. Nuestro protocolo para oficinas analiza puestos con jornada completa, áreas de reuniones y espacios técnicos comunes. Todo el proceso está alineado con los criterios de salud laboral y las directrices técnicas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).

Naves industriales y centros logísticos
Los centros de producción pertenecientes al sector secundario o logístico requieren una metodología adaptada a sus características volumétricas. Al planificar la medición en naves industriales, se calcula los detectores a utiliar considerando la altura de los techos, las tasas de renovación del aire y la presencia de puntos críticos de entrada como fosas de mantenimiento, patinillos de instalaciones o arquetas de registro.
Medición certificada de 90 días
Para obtener una evaluación precisa de la exposición al gas radón que refleje de manera fiel las condiciones de habitabilidad de los lugares o espacios de trabajo, el método normativo de referencia es la medición acreditada de larga duración mediante detectores pasivos de trazas nucleares. Este procedimiento consta de:
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Período de exposición de 90 días: El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y las directrices de protección de la salud laboral exigen un periodo mínimo de evaluación de 3 meses para que la prueba tenga validez legal. Este plazo trimestral es el único capaz de compensar las fluctuaciones diarias, picos estacionales y variaciones causadas por la ventilación cotidiana. De este modo, se obtiene un promedio anual fiable para contrastarlo con el nivel de referencia de 300 Bq/m³.
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Detectores pasivos (CR-39): Se utilizan detectores de trazas moleculares de estado sólido tipo CR-39. Son elementos completamente estables y seguros: no contienen componentes químicos activos, no emiten radiación y no requieren baterías ni alimentación eléctrica. Su funcionamiento no se ve alterado por la luz visible, la humedad moderada ni por ondas electromagnéticas como el Wifi o la telefonía móvil. Las partículas alfa del radón impactan físicamente en el material plástico dejando marcas microscópicas imperceptibles a simple vista.
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Análisis en laboratorio acreditado (UNE-EN ISO/IEC 17025): Al concluir el periodo de exposición (3 meses), los dispositivos son procesados en un laboratorio de ensayo debidamente acreditado conforme a la norma de competencia técnica UNE-EN ISO/IEC 17025. Tras un revelado químico controlado, se cuantifican de forma automatizada las trazas resultantes para calcular la concentración acumulada. El proceso finaliza con la emisión de un informe oficial de resultados, que detalla la identificación de los dispositivos, las fechas de exposición auditadas, la concentración de radón expresada en Bq/m³ y su margen de incertidumbre analítica.
NOTA:
¿Qué incluye este servicio?
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Kit de detectores CR-39.
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Análisis en laboratorio acreditado tras los 90 días de exposición.
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Emisión del informe oficial de resultados en Bq/m³.
¿Qué NO incluye?
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Este servicio no incluye asesoría técnica post-medición, estudio, consultoría de mitigación ni diseño de reformas.
FORMULARIO - MEDICIÓN RADÓN LUGARES DE TRABAJO
Indíquenos dónde necesita realizar la medición y cuál es el objetivo del estudio. Con esta información podremos determinar el tipo de medición más adecuado, corta duración, larga duración certificada o monitorización en continuo y preparar una propuesta ajustada a las características del inmueble o lugar de trabajo.
No es necesario que conozca previamente qué tipo de medición necesita. Puede indicarlo en el formulario y le orientaremos sobre la opción más adecuada.